Líneas del tiempo

Ente las muchas opciones que nos dan para el tercer trabajo del curso elijo las líneas del tiempo. Es un recurso que tengo abandonado desde hace cuatro años y me interesa ver como evolucionaron las herramientas que permiten construirlas.

Según la página Artefactos Digitales, una línea del tiempo «consiste en una serie de eventos o acontecimientos que se ordenan de forma secuencia con un criterio cronológico«. Es un recurso muy utilizado en los textos escolares, sobre todo los de historia, desde hace muchos años. Permiten representar gráficamente la historia de un lugar, una biografía, la evolución de un movimiento artístico o de un hecho científico relacionándolo con acontecimientos destacados de la época en que se produjo. También permiten seguir una noticia de actualidad enlazando noticias que aparecen en medios de comunicación.

En matemáticas estoy preparando dos actividades para que el alumnado de secundaria, una para estudiar la evolución de la aritmética de la época medieval al álgebra del Renacimiento y otra, más difícil de de ejecutar, para representar como se enfrenta un grupo de estudiantes a un problema.

De mi época escolar recuerdo los esquemas que nos enseñaba un profesor de lengua en el bachillerato con la vida de varios autores y el trabajo que me dio terminar un póster  sobre la evolución humana. El profesor Francisco nos guía en la creación de estas líneas.

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(c) Organizadores gráficos

El uso del ordenador permite enriquecer las líneas de tiempo enlazando información, imágenes, vídeos, etc. Pueden crearse con muchos de los programas que tenemos instalados en el ordenador. Sirve un procesador de texto, pero es más práctico un programa de presentaciones o un editor de imágenes vectoriales por la mayor facilidad para distribuir objetos en el folio. Como ejemplos dejo la evolución de mi PLE en 2013 y 2014, creado con el editor de presentaciones Zoho y el enlace a Organizadores Gráficos donde pueden verse ejemplos como el de la imagen de la derecha y descargar plantillas en formato PDF.

En internet también hay páginas que permiten la creación de líneas de tiempo, aunque no me gusta utilizarlas. Me parece una tarea más creativa enfrentarse al diseño de la línea que elegir plantillas y cubrir formularios en una web y se mantiene el control del producto, que no queda exclusivamente en manos de los caprichos de una empresa.

Entre 2008 y 2010 trabajé con varios profesores de ciencias sociales estudiando como utilizar aplicaciones de la web 2.0 en sus clases. De esta colaboración quedó una página de enlaces a tutoriales, ejemplos y herramientas. A pesar del tiempo pasado sin modificar este sitio están vigentes la mayoría de los enlaces. Por desgracia desapareció la página de Fulgencio Murcia, que era una referencia en la utilización de la web 2.0 en clases de sociales y ofrecía una comparativa muy completa de las mejores herramientas.

Después de probar unas cuantas herramientas decidimos centrarnos en Dipity, por que las líneas creadas son muy atractivas y por la cantidad de objetos multimedia que permiten incluir, y Timerime, por la facilidad y estabilidad de la página. Como ejemplo del trabajo de aquellos días dejo esta línea con catedrales de estilo gótico:

arquitectura_goticaDesde 2010 no se aprecian grandes cambios en este tipo de artilugios, aunque hay varias páginas interesantes entre las que destaca el monográfico de Eduteka,

También veo tres herramientas que no había usado: Capzles, Line.do y Timeglider.  Creo que no voy a usar Timeglider: no es muy intuitiva, la cuenta gratuita para alumnos solo permite la creación de una línea y a poco que intentas hacer algo sale el enlace de pasar a planes de pago.

Capzles la acabo de descubrir. Es muy completa en cuanto a los tipos de objetos que se pueden colocar en la ĺínea pero un ordenador antiguo como el mío ya no está en condiciones de trabajar con este tipo de recursos.

pacorocaEn line.do creé una línea con los cómics de Paco Roca. El uso es muy sencillo pero puse imágenes muy grandes y el resultado no me convence: no permite tener una vista global de la linea. Por lo demás tiene todos los problemas que hacen que no use herramientas web 2.0: escasa accesibilidad (el informe TAW de la línea creada muestra 4 problemas, oscuridad en las condiciones de uso, pocas garantías en la continuidad del servicio…

Confesiones de un lurker

De nuevo en #easpMOOC13, ahora reflexionando sobre la relevancia de las redes sociales. Empiezo leyendo mensajes de los compañeros en el foro y en Twitter: la mayoría cuentan maravillas. ¡Pues no voy a ser menos! Pulso el botón responder, me pongo en posición de escribir… y me quedo en blanco.

Por mi actividad en redes sociales puede considerárse que soy un lurker. Tengo perfiles creados en más redes de las que recuerdo, pero mi actividad fluctúa entre escasa y nula.

Vintage social networking, de John Atkinson
Vintage social networking, – (c) John Atkinson

En la comunicación con la familia y los amigos no utilizo ningún dispositivo digital. Ayuda el vivir en un entorno poco tecnológico, donde la mayoría vemos el ordenador como herramienta de trabajo exclusivamente. Desde hace poco están aumentando los usuarios de Whasapp, pero como no tengo un teléfono de los listos me libro de usarlo. Por cierto,  las redes con dispositivos móviles son las grandes olvidadas en la documentación del mooc, ¿no?

En la actividad profesional es mayor el uso de redes generalistas, pero sin pasarse. Repasemos:

  • Hace años abrí una cuenta en Facebook para explicar su funcionamiento en un curso.  Olvidé la contraseña, y ahora es imposible recuperarla. Para poder hacerlo pide la fecha de nacimiento y no se la que puse. Aquí empiezan mis dudas con el contenido que veo en las redes: ¿todo el mundo miente como yo? ¿hasta que punto es fiable la información? ¿Debemos confiar en lo vemos en internet o en los medios de comunicación?
    Hace años tuve una identidad digital gamberra. Tenía su propia cuenta de correo y de Myspace, su familia y sus circunstancias. Se dedicaba a visitar blogs de compañeros y conocidos dejando comentarios más o menos creíbles. En ocasiones me costaba aguantar la risa cuando alguien me preguntaba si era cierto determinado asunto. Pasados unos meses me cansé: es fácil inventar una vida digital pero muy laborioso su mantenimiento .
  • Cuando abrió Google+ me volví loco para conseguir una invitación. Cuando por fin abrí la cuenta puse el «hola mundo», hice dos o tres amigos y  no volví a acordarme de ella. Hoy solo publico algo cuando me equivoco al subir fotos a Picasa y van a dar al G+.
  • En Twitter respiro por cursos. Abrí la cuenta en un taller de Antonio Garrido para Internet en el aula y publico algo cuando lo exige algún cursos. En ocasiones uso Hootsuite para seguir los hastag relacionados con algún evento como el SIMO, cursos de Escuela 2.0 o de la Fundación Piedrahita pero la información llega muy fragmentada: frases que llaman la atención repetidas infinitas veces. Quedo con la impresión de estar leyendo un periódico fijándome solo en los titulares. Al final, prefiero mirar el folleto del curso y buscar algún texto relacionado con algún tema o relator que me llama la atención.
  • Tengo cuentas en muchas redes profesionales, pero casi nunca entro en ellas. A veces me llega al correo algún resumen de actividad, del que suelo obtener enlaces interesantes. Por citar alguna, Internet en el aula, REDuteka, scolarTIC, Didactalia
  • Últimamente recibo alguna invitación para Linkedin, pero no voy a aceptarlas. ¿Que pinta en una red de contactos profesionales alguien que piensa más en la jubilación que en lo laboral?
Social calendar - (c) John Atkinson
Social calendar – (c) John Atkinson

Me gusta más participar en tareas concretas realizadas en servicios que, sin ser redes sociales, si tienen un gran componente social. Por ejemplo, en Flickr participé en SOS Caurel y en Diigo en el grupo matemáticas compartidas. También administré varias redes Ning, la mayoría de las veces asociadas a actividades de formación para el profesorado.

Hubo una temporada que intenté usar Ning en clases de 4º de ESO. Enseguida lo abandoné: casi no aprovechábamos las funcionalidades de la plataforma y para limitarse a los foros era más cómodo utilizar los del aula virtual.

También utilicé Twitter en alguna actividad con grupos de Iniciación a la Tecnología Informática 1º de bachillerato, pero nunca quedé muy convencido. La última fue en 2010, último año que trabajé en un instituto, con actividades relacionadas con un blog en el que el alumnado realizaba algunas de las tareas del curso. Tras los primeros artículos pedí que las consultas relacionadas con el funcionamiento de WordPress se hiciesen en Twitter en lugar de preguntar en el aula. El objetivo era aumentar la colaboración del alumnado y familiarizarse con la red. Nunca supe si fue un éxito o un fracaso: se acabaron las constantes consultas en el aula, pero el hastag que preparamos nunca se empleó. Y es que imponer Twitter en una época que Tuenti arrasaba entre la chavalada es estar completamente ciego.

Me gustaría ser capaz de plantear proyectos como el de Nacho Gallardo en la  REDsidencia de estudiantes,  imaginando como sería en la actualidad la vida de los poetas de la Generación del 27. Está centrado en el currículo de la materia, utilizando las redes sociales como un medio para hacerlo más atractivo a los estudiantes.

También me preocupa como transmitir cuestiones relacionadas con la identidad digital y seguridad en internet sin caer en alarmismos inútiles. Para esto mis referencias son la Oficina de Seguridad del Internauta, Pantallas AmigasChaval.es y Menores en Red.  Este año tuve la suerte de asistir a dos conferencias imprescindibles para el profesorado: una de Antonio Omatos en Escol@TIC, donde expuso un plan para educar en redes sociales, y el taller de alfabetización digital en el que Juan García @blogoff explicó las interioridades de las charlas que da en los centros de enseñanza.

Evaluaciones internacionales

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Conjunto de Fichas creado con ExamTime por rahico

Nunca terminé un MOOC

Desde hace tres años inscribirme en un MOOC ha pasado a formar parte de las intenciones de principio de curso, al igual que ir al gimnasio, dejar de fumar, participar en redes sociales o empezar una de las colecciones que pueblan los quioscos en el mes de septiembre. Inevitablemente, al hacer el balance navideño, veo en la mesilla la segunda actividad de MOOC sin terminar haciendo compañía al paquete de tabaco, una caja de minerales casi vacía, las telarañas de la cuenta de Twitter y el recuerdo del cansancio tras la única sesión en que fui al gimnasio.

Supe de la existencia de los MOOC a través del artículo de Soraya Paniagua La madre de todos los MOOC. Sonaba muy bien: un proyecto de George Siemens reuniendo personas de referencia en el campo de la tecnología educativa como Alejando Piscitelli, de fácil inscripción, con una metodología que prometía revolucionar el aprendizaje y el papel de los educadores. Todo esto con materiales disponibles online y un montón de gente opinando y ampliando los contenidos propuestos.

 Organizational Culture by Kay KIM
CC by – Organizational Culture, Kay Kim

No pude resistirlo y cubrí el formulario. ¿Para que se apunta a un curso en inglés alguien que desconoce el idioma? Misterios de la inmediatez con la que nos manejamos en internet, muchas veces sin pensar en las consecuencias de pulsar un botón. Total que el primer MOOC acabó como se suponía: tras dos entradas para admirar el diseño del aula me olvidé del asunto.

Los años siguientes seguí inscribiéndome en los MOOCs que aparecían en mi pantalla con los temas más peregrinos: lenguajes de programación, física, cálculo de integrales… Universidades, empresas e instituciones de todo tipo ofrecen una oferta de lo mas variado, bien sea por ahorrar costes de formación, pasando al empleado la responsabilidad de la formación continua o para fidelizar clientes y usuarios. No tengo clara la rentabilidad de estas iniciativas ni si consiguen el objetivo de formar a los colectivos a los que van destinados pero, mientras se pueda, hay que aprovechar para recopilar materiales que pueden ser necesarios en el futuro. Tengo la impresión de que se trata más de una moda pasajera que de un sistema de formación con futuro.

La mayoría de de los MOOC empezados son de tipo xMOOC, en los que destaca el dominio del contenido. Se suelen realizar en plataformas cerradas con apoyo audiovisual y las interacciones entre los asistentes son escasas. Este año, a pesar de mi aversión a las redes sociales, decidí anotarme en dos cMOOC, con un modelo centrado en el aprendizaje a través de redes de usuarios, usando herramientas disponibles en la web como blogs, foros, marcadores sociales, etc.

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(C) Quino

A pesar de las ventajas de contar con buenos contenidos, actividades atractivas y compañeros siempre dispuestos a echar una mano, para los que nos identificamos con Felipe, el de Mafalda, no es fácil terminar un MOOC.