Confesiones de un lurker

De nuevo en #easpMOOC13, ahora reflexionando sobre la relevancia de las redes sociales. Empiezo leyendo mensajes de los compañeros en el foro y en Twitter: la mayoría cuentan maravillas. ¡Pues no voy a ser menos! Pulso el botón responder, me pongo en posición de escribir… y me quedo en blanco.

Por mi actividad en redes sociales puede considerárse que soy un lurker. Tengo perfiles creados en más redes de las que recuerdo, pero mi actividad fluctúa entre escasa y nula.

Vintage social networking, de John Atkinson
Vintage social networking, – (c) John Atkinson

En la comunicación con la familia y los amigos no utilizo ningún dispositivo digital. Ayuda el vivir en un entorno poco tecnológico, donde la mayoría vemos el ordenador como herramienta de trabajo exclusivamente. Desde hace poco están aumentando los usuarios de Whasapp, pero como no tengo un teléfono de los listos me libro de usarlo. Por cierto,  las redes con dispositivos móviles son las grandes olvidadas en la documentación del mooc, ¿no?

En la actividad profesional es mayor el uso de redes generalistas, pero sin pasarse. Repasemos:

  • Hace años abrí una cuenta en Facebook para explicar su funcionamiento en un curso.  Olvidé la contraseña, y ahora es imposible recuperarla. Para poder hacerlo pide la fecha de nacimiento y no se la que puse. Aquí empiezan mis dudas con el contenido que veo en las redes: ¿todo el mundo miente como yo? ¿hasta que punto es fiable la información? ¿Debemos confiar en lo vemos en internet o en los medios de comunicación?
    Hace años tuve una identidad digital gamberra. Tenía su propia cuenta de correo y de Myspace, su familia y sus circunstancias. Se dedicaba a visitar blogs de compañeros y conocidos dejando comentarios más o menos creíbles. En ocasiones me costaba aguantar la risa cuando alguien me preguntaba si era cierto determinado asunto. Pasados unos meses me cansé: es fácil inventar una vida digital pero muy laborioso su mantenimiento .
  • Cuando abrió Google+ me volví loco para conseguir una invitación. Cuando por fin abrí la cuenta puse el «hola mundo», hice dos o tres amigos y  no volví a acordarme de ella. Hoy solo publico algo cuando me equivoco al subir fotos a Picasa y van a dar al G+.
  • En Twitter respiro por cursos. Abrí la cuenta en un taller de Antonio Garrido para Internet en el aula y publico algo cuando lo exige algún cursos. En ocasiones uso Hootsuite para seguir los hastag relacionados con algún evento como el SIMO, cursos de Escuela 2.0 o de la Fundación Piedrahita pero la información llega muy fragmentada: frases que llaman la atención repetidas infinitas veces. Quedo con la impresión de estar leyendo un periódico fijándome solo en los titulares. Al final, prefiero mirar el folleto del curso y buscar algún texto relacionado con algún tema o relator que me llama la atención.
  • Tengo cuentas en muchas redes profesionales, pero casi nunca entro en ellas. A veces me llega al correo algún resumen de actividad, del que suelo obtener enlaces interesantes. Por citar alguna, Internet en el aula, REDuteka, scolarTIC, Didactalia
  • Últimamente recibo alguna invitación para Linkedin, pero no voy a aceptarlas. ¿Que pinta en una red de contactos profesionales alguien que piensa más en la jubilación que en lo laboral?
Social calendar - (c) John Atkinson
Social calendar – (c) John Atkinson

Me gusta más participar en tareas concretas realizadas en servicios que, sin ser redes sociales, si tienen un gran componente social. Por ejemplo, en Flickr participé en SOS Caurel y en Diigo en el grupo matemáticas compartidas. También administré varias redes Ning, la mayoría de las veces asociadas a actividades de formación para el profesorado.

Hubo una temporada que intenté usar Ning en clases de 4º de ESO. Enseguida lo abandoné: casi no aprovechábamos las funcionalidades de la plataforma y para limitarse a los foros era más cómodo utilizar los del aula virtual.

También utilicé Twitter en alguna actividad con grupos de Iniciación a la Tecnología Informática 1º de bachillerato, pero nunca quedé muy convencido. La última fue en 2010, último año que trabajé en un instituto, con actividades relacionadas con un blog en el que el alumnado realizaba algunas de las tareas del curso. Tras los primeros artículos pedí que las consultas relacionadas con el funcionamiento de WordPress se hiciesen en Twitter en lugar de preguntar en el aula. El objetivo era aumentar la colaboración del alumnado y familiarizarse con la red. Nunca supe si fue un éxito o un fracaso: se acabaron las constantes consultas en el aula, pero el hastag que preparamos nunca se empleó. Y es que imponer Twitter en una época que Tuenti arrasaba entre la chavalada es estar completamente ciego.

Me gustaría ser capaz de plantear proyectos como el de Nacho Gallardo en la  REDsidencia de estudiantes,  imaginando como sería en la actualidad la vida de los poetas de la Generación del 27. Está centrado en el currículo de la materia, utilizando las redes sociales como un medio para hacerlo más atractivo a los estudiantes.

También me preocupa como transmitir cuestiones relacionadas con la identidad digital y seguridad en internet sin caer en alarmismos inútiles. Para esto mis referencias son la Oficina de Seguridad del Internauta, Pantallas AmigasChaval.es y Menores en Red.  Este año tuve la suerte de asistir a dos conferencias imprescindibles para el profesorado: una de Antonio Omatos en Escol@TIC, donde expuso un plan para educar en redes sociales, y el taller de alfabetización digital en el que Juan García @blogoff explicó las interioridades de las charlas que da en los centros de enseñanza.

2 comentarios sobre “Confesiones de un lurker”

  1. Hola Raúl
    Verdaderamente ere un lurker, es decir, has hecho referencia a un montón de comunidades virtuales de las que formas parte pero descubro por tus palabras que te falta ese salto de interacción.
    Y además se observa que tienes un bagaje virtual con experiencias muy interesantes, luego he pensado que la interacción a este estupendo artículo, sincero y valiente, destapando tu realidad (viaje) virtual y apetencias actuales con las redes y las comunidades, bien precisa de una retroalimentación.
    Para mi, la interacción en las redes sociales fundamentalmente con twitter me han enriquecido, me han permitido conocer a grandes profesionales y hasta trabajar con algunos de ellos en proyectos concretos, así que te animo a que te lances a comentar, debatir, conocer y pasar del lurker–> al internauta activo y participativo. Otros lo agradecerían.
    Un saludo.
    Estupendo artículo.

    1. Muchas gracias Virginia
      Es que casi 30 años trabajando con ordenadores dan para muchos proyectos y experiencias. El boom de las redes me pilló fuera de sitio, con ganas de dedicarme a otra cosa. Y más de 7 horas diarias delante de un ordenador en una oficina tampoco animan a seguir cacharreando al terminar la jornada.
      Noto mucho ruido en las redes, muchas distracciones. Y la vida pasa muy rápido, no se puede estar pendiente de todas las propuestas. Cuando veo algo que me llama la atención lo sigo y en ocasiones participo pero, a medida que aumenta el gusto por la fotografía y los paseos por el monte, disminuye el interés por la actuación en internet.
      Quizá más adelante, quien sabe
      Un saludo

Deja un comentario