Crear un espacio de aprendizaje con el uso de «artefactos digitales»: ¿es posible no naufragar?

Conseguir llegar a crear un espacio de aprendizaje como objetivo de este curso, es una aspiración altamente motivante. De manera que mi más sincera enhorabuena por la organización del curso, por las personas que coordinan/asesoran y por las personas de apoyo administrativo. Gracias por esta oportunidad, aunque claro, nadie ha dicho que esto sea fácil. Principalmente cuando la realidad es que parto de un proceso autodidacta para romper mi brecha desde mi posición de inmigrante digital asumida clara y abiertamente, aunque ya con algunas experiencias vinculantes y pequeñitas destrezas. Una vez escribí diferenciando esto mismo, es decir, esa situación entre la brecha y el cráter digital según los momentos y espacios virtuales. Además, el curso ha supuesto asombrarme y eso está muy bien para aprender, sobre todo cuando descubres que hay conceptos novedosos como el  «Artefacto Digital».

Si desde el DRAE nos acercamos a esta palabra «artefacto», el diccionario nos devuelve varias acepciones, todas como objetos, algunos vinculados a situaciones bélicas o incluso negativas (perturbadora de la recta interpretación de los resultados obtenidos o toda variación no originada por el órgano cuya actividad se desea registrar, como ocurre en medicina). Pero sin embargo y acompañada de apelativo «digital» su significado resulta muy positivo para llegar a hacer realidad el objetivo final del curso, es más, yo diría que se trata de  un instrumento clave de la «orquesta» a la que aspiro llegar.

De manera que llegas a entender que un artefacto digital es más que una herramienta, más que un recurso, es un resultado de tu proceso de aprendizaje a través de algunos recursos de componente tecnológico.

Y pienso que esto ya es una evolución, es como escuché ayer en el HangoutON que se celebró anoche con interesantes valoraciones del aspecto educativo, las humanidades y cultural digital y el uso de las tecnologías, donde no sólo significa adquirir destrezas en las TICs, sino aspirar a un cambio de paradigma. De manera que se pueda hacer uso de nuevas perspectivas de base tecnológica, como es el caso, para alcanzar a hacernos nuevas preguntas, llegando a ellas en muchas ocasiones por nosotros mismos. Incluso se cuestionó como los jóvenes nativos digitales, presentan esta disponibilidad  a la tecnología, pero a la hora de un uso hacia el aprendizaje o hacia el descubrimiento del conocimiento en la red, se valora que hay un analfabetismo funcional de este conocimiento, es decir, no sé cómo llegar a él. Por ejemplo, no sé como consultar artículos o navegar en una base de datos científica, por ejemplo. Es más, se valoraba la diferencia entre educar «CON» TICs y educar «EN» TICs. Cuestiones apasionantes, ¿no os parece?.

Aquí podéis ver el debate tan interesante y a través del hashtag   y  tenéis todas estas discusiones más nuevas valoraciones altamente apasionantes.

Realmente, mi proceso de aprendizaje con este curso tiene mucho que ver con mi vinculación a la sanidad y a mi rol de enfermera que alguna vez ha usado la investigación cualitativa para alcanzar resultados con los pacientes, centrándome sobre todo en dar la palabra y la voz a las personas con problemas de salud, fundamentalmente a través del uso de metodologías de investigación cualitativa. Desde este aspecto tan interesante y que tanto me apasiona, he valorado mi proceso de aprendizaje y mi deseo de alcanzar un proyecto relacionado con la oportunidad de crear un espacio web colaborativo y participativo de personas con las mismas inquietudes y deseos de colaboración, de consulta y de participación desde un entorno digital. Se trata de crear un espacio libre, gratuito, de calidad, dónde se debata y experimenta en torno a la investigación cualitativa, (y desarrollado como una actividad más de la Fundación Index) para dar contenido a su objetivo fundacional de contribuir al desarrollo de la investigación en Cuidados de Salud. La idea es ofrecer información fiable y avalada por profesionales sanitarios y no sanitarios (sociólogos, antropólogos, psicólogos, etc…) en torno a la investigación cualitativa desde el planteamiento como «Laboratorio de Investigación Cualitativa o LIC», que experimenta, conecta y aporta una ayuda complementaria de trabajo en red con la intención de traspasar fronteras y crecer como comunidad de práctica participativa, colaborativa y de proyectos en si.
Valorando el uso de algún artefacto digitalque me ayudará a dar sentido a todo esto, he utilizado la representación gráfica de ideas o conceptos a través de mapas mentales con la aplicación spiderscribe y el resultado ha sido un mapa mental básico donde recojo los aspectos más imprescindibles del proyecto. Os dejo una imagen del mismo
Laboratorio de Investigacion Cualitativa
Es una aplicación interesante que permite vincular texto, imágenes, mapas de itinerarios, calendarios, etc, de una manera bastante fácil e intuitiva. El resultado es sólo un aspecto muy frágil quizás de lo que espero alcanzar, pero debo de reconocer que me ha permitido entender poco a poco y progresivamente lo que se espera de mi en este curso relacionado con el proyecto final.
No puedo decir que sepa como alcanzarlo, pero al menos voy entendiendo que el artefacto digital final será un proceso de descubrimiento progresivo personal. ¿Estoy en línea? Me pregunto. ¿Alcanzaré el objetivo? Mi tutora me anima a seguir, gracias, y me indica que vaya especificando dónde se llevará a cabo y cuáles serían los artefactos digitales que se usarán.
Seguimos, pero ¿tú que opinas de todo esto?
Virginia Salinas @VirgiForero

 

2 comentarios sobre “Crear un espacio de aprendizaje con el uso de «artefactos digitales»: ¿es posible no naufragar?

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