En un mundo cuyo desarrollo viene marcado por la expansión del conocimiento científico y tecnológico se hace necesario que los niños y niñas accedan al mismo desde edades tempranas y del modo más ameno y lúdico posible. De ahí la importancia de la pedagogía científica, de la capacidad de hacer entender a la infancia los principales conceptos científicos que rigen nuestro mundo. En definitiva, la Ciencia es mucho más que la acumulación de conocimientos. Es también una forma de pensar el mundo, de enfrentarnos a nuestros interrogantes desde una perspectiva crítica, con las armas de la razón y la lógica.