Las Tecnologías de la información y comunicación han revolucionado nuestra forma de estar en el mundo. Las personas menores de edad son usuarios habituales de esta tecnología: en los hogares con personas menores de edad se cuenta con mayor equipamiento tecnológico, con una media de 7 dispositivos. Ocho de cada diez niños y niñas de 10 a 15 años son usuarios/as de ordenador, nueve de cada diez de Internet y seis de cada diez disponen de teléfono móvil.

Con este panorama se hace necesario conocer cuáles son las oportunidades que las TIC brindan a las personas menores de edad, así como aquellos riesgos que conlleva un mal uso de la tecnología. Para prevenir estos últimos contamos con una serie de retos, y todos pasan por la educación digital, extensible al entorno familiar, y concretamente por la adquisición de una serie de competencias digitales para poder transitar en el mundo digital de una forma segura aprovechando al máximo sus ventajas y minimizando riesgos. Todo ello implica el uso crítico y positivo de las TIC para construir un entorno digital seguro.