El maltrato contra la infancia y adolescencia se presenta como un problema de salud pública entre otras cosas por la múltiples consecuencias que se alargan hasta la vida adulta. La Convención de los Derechos del Niño (1989) reconoce como derecho fundamental la protección contra los malos tratos, y a partir de aquí, tanto a nivel nacional como autonómico las administraciones competentes elaboran un entramado legislativo para proteger a la infancia y adolescencia.

En este cifras y datos se aborda en primer lugar, la tipología de maltrato así como los indicadores de cada uno de ellos. En segundo lugar, para conocer la incidencia del maltrato infantil, tarea difícil en su abordaje, se recogen los datos desde la perspectiva de los registros oficiales sobre notificaciones de posibles sospechas de maltrato infantil que se ponen a disposición de las y los profesionales que trabajan con la infancia y adolescencia para detectar y notificar posibles casos. Para conocer los datos de España se cuenta con el Registro Unificado de Maltrato Infantil (RUMI) y en Andalucía con el Sistema de Información de Maltrato Infantil (SIMIA), además de los datos de las líneas de atención telefónica disponibles para la notificación de casos de maltrato infantil por la sociedad en general.