El cuaderno «Pobreza y desigualdad en niñas y en niños» forma parte de la serie monográfica Estado de la Infancia y Adolescencia en Andalucía, cuyo objetivo es describir la realidad de la población menor de 18 años en la Comunidad Autónoma a partir de una serie de indicadores cuantitativos procedentes de fuentes como registros oficiales y encuestas consolidadas.

Contiene información sobre las principales cifras de pobreza y desigualdad económica en la infancia y adolescencia de Andalucía, información obtenida a partir de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2019 y de años anteriores.

Incluye indicadores como el riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE), el porcentaje de niñas y niños con privación material severa y/o con diferentes carencias, así como el porcentaje de menores de 18 años que viven en hogares con baja intensidad laboral. También muestra la evolución de las tasas de pobreza relativa y de pobreza grave en niñas y en niños y analiza el efecto de las transferencias sociales y pensiones de jubilación y supervivencia en la reducción de la pobreza relativa y grave en menores de 18 años. Por último, presenta los principales indicadores de desigualdad económica.

Para ofrecer una visión contextualizada y comparada de la pobreza en la infancia, incluye datos de España y de la Unión Europea, para población menor de 18 años y para población general.

El 29,5% de las personas menores de 18 años de Andalucía está en riesgo de pobreza o exclusión social en 2019, es decir, 469.995 niñas, niños y adolescentes. Este año las niñas presentan un riesgo de pobreza o exclusión social (calculado con el umbral de pobreza de Andalucía) 5 puntos porcentuales superior que el de los niños. Si empleamos el umbral de pobreza de España, se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social el 40,8% de la población infantil y adolescente andaluza.

En 2019, el 43,6% de las personas menores de 18 años de Andalucía vive en hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos (de 650 euros), el 43,4% vive en hogares que no pueden permitirse salir de vacaciones al menos una semana al año, el 13,4% vive en hogares que han tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal y el 9,1% de los niños, niñas y adolescentes de la comunidad andaluza vive en hogares que no pueden permitirse mantener la vivienda a una temperatura adecuada. En España los porcentajes de niñas, niños y adolescentes con este tipo de carencias son inferiores.
El 12,2% de las personas menores de 18 años en Andalucía reside en hogares sin empleo o con muy baja intensidad laboral en 2019, el 15,8% de las niñas y el 8,7% de los niños de la Comunidad Autónoma.

Tomando como referencia el umbral de pobreza de Andalucía, puede decirse que en 2019 se encuentran en riesgo de pobreza el 23,0% de las personas menores de 18 años, una tasa de pobreza relativa 5 puntos porcentuales superior a la de la población general de la Comunidad Autónoma.

Las transferencias sociales reducen el riesgo de pobreza en la infancia andaluza unos 8 puntos porcentuales. Sin transferencias sociales y sin pensiones el riesgo de pobreza alcanzaría al 35,9% de las personas menores de 18 años (empleando el umbral de pobreza relativa de Andalucía).

El 11,7% de la población menor de 18 años de la Comunidad Autónoma se encuentra en riesgo de pobreza grave (umbral de pobreza grave de Andalucía), en 2019 la tasa de pobreza grave es 2 puntos porcentuales mayor en las niñas que en los niños. Las transferencias sociales y las pensiones de jubilación o supervivencia reducen la pobreza infantil grave de Andalucía unos 12 puntos porcentuales.

En cuanto a las desigualdades económicas, el índice S80/S20 adopta un valor de 6,1 para Andalucía en 2019, es decir, la quinta parte de la población andaluza con mayor nivel de renta ha obtenido 6 veces más ingresos que la quinta parte más pobre de Andalucía. El coeficiente de Gini (33,4) se ha reducido respecto a 2018 en Andalucía.