Agonía y resurrección de microgestor

CRÓNICA

Por: Juan de Dios Checa Alarcón

 

Día 1. El equipo de enfermería está asustado. El correo corporativo se ha llenado. Empiezan a aparecer nuevos grupos de whatsapp todos apellidados con la palabra COVID. Voy al supermercado y compro sobre todo agua potable, no comprendo la escasez de papel higiénico, se me olvida pensar en la lejía.

Día 3. Cuando voy de un centro de salud a otro, no veo a nadie por la calle. La carretera nacional también está vacía, incluso gasto menos combustible. Todo lo contrario a la lejía, que nunca pensé utilizaría tanto.

Foto personal: la entrada de mi casa, como zona sucia, lejía para cuando llego del trabajo.

 

Día 5. Me han robado en ambos centros. Me faltan guantes y solución hidroalcohólica. La mayor parte de la enfermería se compran monos de protección por su cuentan y utilizan material de donación del pueblo. Una enfermera me regala un mono. Siento vergüenza no poder facilitar lo mínimo.

Dia 10. Comienzan los casos covid en el centro de salud. Una enfermera y su marido ambos en confinamiento. Llevo varios días lidiando con el poco material de protección. Hoy algunos compañeros me han llamado “chorizo” porque he retirado toda la solución hidroalcohólica del centro para asegurar que la enfermería (que es quien sale a la calle)  tenga con qué limpiarse.

Día “ya ni me acuerdo”. Hay problemas para cobertura de guardias en el dccu. Me he ofrecido a ayudar. Noche en Lebrija, 2 actuaciones con pacientes covid en una residencia. Yo trabajando con epis confeccionados por mi, con bolsas de basura de una donación. Ambos paciente acabaron falleciendo y yo (al igual que el médico) tememos miedo de habernos contagiado.

Día 15. Nos llegan más epis pero el personal no está contento. Algunas enfermeras me verbalizan que no quieren ir a los avisos domiciliarios. Los pacientes en sus casas sin ayuda a domicilio. Se nos presentan varios casos de gente abandonada. Movilizamos a la policía para llevar material a los casos extremos.

Día 17. El email, los whatsapp, las llamadas, etc. No consigo mantener actualizado nada. Ya no respondo ni a la familia ni amigos. Me dedico en exclusiva al trabajo. Reflexiono, ¡cuánta gente! hay generando protocolos, documentos, etc. sobre vacunas, sintrom, cribados, salud bucodental, etc. en “tiempos de covid”. ¿de dónde salen tantos documentos?

Día 30… todo el mundo habla de batalla contra el Covid. Escucho en la radio “ver la vida como una batalla es tener una visión del mundo muy limitada (…)”. Hablan de la escritora Ursula K. Le Guin, mínimo me tengo que leer su cuento Los que se alejan de Omelas. Cuando encuentre tiempo, claro está.

Día 19. Tiempo, tiempo, tiempo… El diploma  de gestión lo tengo abandonado. Antes estaba liberado para ir a Granada. Ahora tengo menos tiempo para todo.

Día 25. La crisis ha hecho que los centros de salud que gestiono “villa arriba” y “villa abajo” en lo que a enfermería se refiere, trabajen unidos con un mismo objetivo y en la misma línea. Reflexiono sobre este tema mientras veo en una sesión de zoom de la EASP a Ruben Llop. ¿mantendremos los cambios una vez haya pasado la crisis?

Día D, día que comienza la desescalada.

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