COVIDiario: Entendiendo la epidemiología del COVID-19

RECURSOS

Por: Emilio Sánchez-Cantalejo, Alberto Fernández, Julia Sánchez-Cantalejo y Carlos Martín Pérez

 

Con el ánimo de participar en las actividades que se engloban en la iniciativa “Comprender el COVID-19 desde una perspectiva de Salud Pública”, un grupo de profesionales de la Escuela Andaluza de Salud Pública y colaboradores externos, hemos desarrollado una herramienta que pretende ofrecer información cuantitativa actualizada de la evolución de la pandemia del virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad conocida como COVID-19.

Enlace a COVIDiario.

Son muchas las instituciones, agencias, medios de comunicación, etc. que ofrecen, al menos en parte, la información que pretendemos mostrar, pero nosotros, como profesionales comprometidos con la Salud Pública y algunos con una muy dilatada experiencia profesional, queremos darle una orientación didáctica que creemos fundamental ante el tsunami de información al que estamos sometidos diariamente. No hace muchos días, Almudena Grandes escribía en un diario nacional que, a raíz de esta epidemia, en España hay actualmente tantos epidemiólogos como seleccionadores de fútbol antes de un campeonato del mundo. No conocemos cuántos españoles sabían de la existencia de la Salud Pública como cuerpo de conocimiento científico o cuántos habían escuchado siquiera la palabra epidemiología, ni qué pensarían de una persona que se presentara como salubrista. Pues bien, hoy en día, casi nadie tiene el más mínimo pudor en discutir sobre cualquier tema que tenga que ver con estas disciplinas y poner en duda la opinión de personas que se han dedicado su vida profesional a estas materias.

En su último libro, Las palabras rotas, Luís García Montero reflexiona sobre once palabras que considera importante rehabilitar y rescatar del desgaste al que han sido sometidas por el mal uso social; por ejemplo, la palabra bondad. Del concepto machadiano de la palabra hemos pasado a que en la actualidad se utilice buenismo con un sentido peyorativo, casi como un insulto.

Con las diferencias evidentes, muchas palabras que para nosotros tienen un significado preciso por cuanto definen conceptos fundamentales, están siendo mal utilizadas en prácticamente todos los medios de comunicación. Pues bien, uno de los objetivos que pretendemos es contribuir a impedir ese deterioro que palabras como tasa, prevalencia, riesgo, etc. puedan sufrir por un uso inapropiado; así, tratamos de precisar qué es un enfermo de COVID-19, quiénes son las personas que vamos a analizar, si podemos conocer actualmente el riesgo de morir de esta enfermedad, etc.

En definitiva, pretendemos comentar los resultados que aparecen en las gráficas utilizadas en  la presentación con un lenguaje que, siendo comprensible para un público no versado en estas materias, tenga el mínimo rigor epidemiológico exigible. Las fuentes de datos que utilizamos provienen de organismos oficiales como el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar social del Gobierno de España así como de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía. Ambos organismos actualizan diariamente la información sobre la epidemia y nuestro compromiso es trasladar esa actualización a nuestra presentación.

El propósito de mostrar la evolución de los datos de la pandemia de la COVID-19 es, además de describir la situación en función de las variables disponibles, para conocer y actualizar la evolución de la situación, su  distribución e impacto. La idea es hacerlo para el conjunto de España, así como para Andalucía.

Idealmente esta información podría contribuir a:

  • Monitorear la intensidad, la distribución geográfica y la severidad de COVID-19 en la población para estimar la carga de la enfermedad, evaluar la dirección de las tendencias de tiempo recientes e informar sobre el resultado y/o la necesidad de las medidas de mitigación apropiadas.
  • Describir los cambios en los grupos de riesgo más afectados para enfocarse mejor en los esfuerzos de prevención.
  • Informar del impacto de la epidemia en el sistema de salud para predecir la trayectoria de la curva de la epidemia e informar la asignación de recursos y la movilización de la capacidad de emergencia.
  • Monitorear el impacto de cualquier medida de mitigación para informar a las autoridades sobre si se deben modifica las medidas, así como su duración e intensidad.

La idea fundamental es, en coherencia con las funciones formativas e la EASP, la de aportar una interpretación lo más pedagógica posible del significado de cada representación gráfica, sus indicaciones, fortalezas y limitaciones. Del mismo modo, se pretende utilizar el lenguaje epidemiológico más riguroso.

Emilio, Alberto, Julia y Carlos.

P.D. Esta aventura no hubiera llegado a buen puerto sin la colaboración del área de Informática de la Escuela. También queremos agradecer a Guadalupe Carmona su colaboración.

Un comentario

Responder a Ignacio Suarez Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *