Crónica Sentimental del Coronavirus (15 y última): Ciencias del Comportamiento (autocrítica salubrista)

CRÓNICA

Por: José Luis Bimbela Pedrola

 

Titulares (y subtítulos)

Leo en la prensa el siguiente titular, ante los nuevos rebrotes de la pandemia: “Ciencias del comportamiento para lograr que te pongas la mascarilla”. Titular acompañado de un subtítulo muy claro y concreto: “Hay científicos dedicados a estudiar qué mensajes e incentivos son más efectivos a la hora de convencer a los ciudadanos de seguir pautas contra el coronavirus, ya sea taparse la boca, lavarse las manos, separarse dos metros o descargarse una app de rastreo”. En un primer momento me indigno (“¡A estas alturas aún estamos con esto!”, “¡No me lo puedo creer!”, pienso). Y mi cerebro, juguetón, me trae el recuerdo de esos epidemiólogos (varones la mayoría) quejándose (con razón) de la avalancha de epidemiólogos amateurs surgidos al calor de la pandemia; y que, paradójicamente, no tenían reparos en ejercer de improvisados psicólogos hablando (con un atrevimiento sorprendente) de las emociones y de los comportamientos de la ciudadanía. Aplico entonces esa Tabla de Gimnasia Emocional (TGE) de la que tanto hablo en cursos y conferencias y… ¡funciona! Leo con detenimiento y tranquilidad el texto completo de la noticia. Entiendo los argumentos de la periodista; y sonrío, ya más tranquilo.

Y me enternezco recordando a esos epidemiólogos citados. Sé que son buena gente y que tienen las mejores intenciones. Lo que ocurre es que en temas relacionados con el comportamiento humano algunos han olvidado lo que tanto nos recordaba Albert Jovell: «La tecnología más punta es la comunicación humana». Eso sí, están deslumbrados con apps y algoritmos, con funciones y monitorizaciones varias, y con ese mítico y mitificado “Big data”. Por eso, después de gestionar saludablemente mis emociones, paso a la acción: decido escribir esta nueva (e inesperada) entrada al Blog “Coronavirus y Salud Pública”. Los y las profesionales de la ciencia del comportamiento de este país nos lo merecemos. Los y las periodistas, también. Los y las epidemiólogas, por supuesto. Y la ciudadanía, mucho más.

 

Jonathan Mann (y Lawrence W. Green)

Escribió lúcidamente Jonathan Mann, después de ejercer como responsable del programa VIH/SIDA de la OMS: “El comportamiento humano es mucho más complejo que cualquier virus”. Reflexión totalmente actual, según estamos comprobando cada día en reuniones familiares, fiestas juveniles y paseos colectivos en tiempos de desescalada. Años antes, Lawrence W. Green había diseñado un magnífico modelo para el diagnóstico conductual: el Modelo PRECEDE. Mezclando a Mann con Green y recordando que los buenos profesores de Matemáticas siempre me habían dicho que “Un problema bien planteado ya está medio resuelto”, tuve el atrevimiento de sintetizar, simplificar y reorganizar el modelo original (académicamente impecable) para convertirlo en una herramienta ágil y de fácil aplicación en el día a día de profesionales sociosanitarios, de educadores, de padres y madres, de políticos y políticas. Y de salubristas.

Es más, aproveché que el acrónimo P.R.E.C.E.D.E. se convertía en “precede” (presente de indicativo del verbo preceder) en cuanto le quitabas los puntos, para enfatizar (una y mil veces) que el diagnóstico conductual es imprescindible ANTES de cualquier intervención (incluyendo las bienintencionadas). Es la “fotografía” que precede a la intervención para garantizar la pertinencia y calidad de dicha intervención. Una fotografía que contempla 3 tipos de factores. Y en cada uno de ellos diferencia, desde el primer momento, los factores que están a favor de la conducta saludable que queremos promover (usar las mascarillas, lavarse las manos, mantener la distancia mínima necesaria), de aquellos otros que están en contra; dado que la intervención postdiagnóstico será, lógicamente, distinta. En un caso, potenciar, mantener y consolidar; y en el otro, prevenir, evitar, paliar.

 

Factores predisponentes (subjetivos y antes del comportamiento)

Son los factores que motivan para llevar a cabo determinados comportamientos: información, actitudes, valores y creencias. Mi querido profesor Ramón Bayés lo sintetiza muy bien: “Información y emoción”. Y añade sabiamente: “La información es condición necesaria, pero no suficiente para cambiar comportamientos”. Pues eso. Lo que recogemos en los factores predisponentes es todo aquello que tiene que ver con la motivación de la persona: lo que sabe y conoce, lo que teme y supone, lo que espera y desea, lo que se cuestiona. Es decir, todos los factores subjetivos (dudas incluidas) que influyen en la conducta antes de que se produzca (motivándola o desmotivándola). Aquí el trabajo fundamental del “diagnosticador” (fotógrafo/a) será recoger honestamente (sin traducciones ni traiciones, sin interpretaciones ni censuras) lo que “el otro” dice (repito: dice). Si no lo dice, no vale (no se admiten suposiciones ni lecturas de pensamiento). Además, recogemos lo que dice tal cual lo dice, textualmente, con sus correspondientes comillas (para evitar la tentación, muy frecuente, de poner lo que a mí me gustaría que dijeran o lo que dice el eslogan de la campaña que ya he puesto en marcha).

Veamos algunos ejemplos de predisponentes /motivadores. A favor: “Me gustaría lograrlo, voy a esforzarme”; “Creo que así sería más seguro pasear cada tarde con mis amigos”; y en contra: “No lo conseguiré, enseguida me canso”; “¿Y qué gano yo con este cambio?”.

 

Factores facilitadores (objetivos y después del comportamiento)

Los factores que facilitan los comportamientos: habilidades del propio sujeto y recursos (humanos y materiales) del entorno. Incluyendo la accesibilidad (física, emocional, social, geográfica, horaria, etc.) de dichos recursos. Aquí la persona que fotografía recoge lo que ve por el “objetivo de la cámara”: factores objetivos por tanto (sin comillas, sin frases textuales de nadie).

Por ejemplo, a favor: Tiene habilidades de comunicación no verbal; existe buen material educativo sobre las medidas preventivas; hay profesionales de la salud, en Atención Primaria, formados y motivados en el tema en cuestión; y en contra: Carece de habilidades de comunicación asertiva; el grupo de amigos/as se muestra reacio al cambio; el Centro de actividades está lejos de su domicilio.

Sugerencia práctica para la persona que diagnostica: formule, por favor, los factores facilitadores en el modo verbal Indicativo; y así evitará el riesgo de escribir una carta a los Reyes Magos, cosa que ocurriría si usase el modo subjuntivo (que tenga habilidades, que haya talleres formativos, que haya mascarillas y que sean baratas); y también evitará una intervención inadecuada en el momento del diagnóstico (por precipitada), lo que ocurriría si usase el infinitivo: dar folletos explicativos, hacer una reunión con el profesorado, cambiar los horarios de atención a la ciudadanía.

 

Factores reforzantes (consecuencias después del comportamiento)

La aportación más novedosa del modelo es, probablemente, la que tiene que ver con los llamados factores reforzantes. Lo que en lenguaje más entendible podríamos denominar las consecuencias. Es decir, antes de intervenir, es clave identificar las posibles consecuencias que el cambio va a tener para la persona; a fin de reforzar y maximizar las positivas; y minimizar o evitar las negativas. Se trata de elaborar hipótesis basadas en la evidencia científica de la que se disponga. De esta forma, podremos garantizar que el cambio de comportamiento que se consiga sea duradero y sostenible. De los 4 factores reforzantes, hay 3 de tipo objetivo (consecuencias sociales, consecuencias físicas y emocionales, y consecuencias tangibles/económicas) y 1 de tipo subjetivo (autorrefuerzo): aquello que ha sentido la persona cuando ha realizado (aunque haya sido temporalmente) la conducta saludable. Si no lo ha hecho nunca, simplemente no habrá nada en este apartado de autorrefuerzo.

Posibles ejemplos a favor: Los profesionales refuerzan los logros e intentos de la persona; Ahorro derivado de viajar menos; “Me siento satisfecho por estar cumpliendo la normativa” (auto refuerzo). Posibles ejemplos en contra: Algunos amigos se burlan; Cansancio emocional por la necesidad de mantener las medidas preventivas durante un periodo largo de tiempo; gasto derivado de la compra de mascarillas.

Y de la mano de Ramón Bayés, ponemos una guinda a los factores reforzantes: será importante identificar prioritariamente las consecuencias que sean lo más inmediatas posibles a la conducta saludable que estamos promoviendo, dado que son las que tendrán una mayor influencia en el mantenimiento o no del cambio.

 

Selfies conductuales (y autoevaluaciones)

El modelo PRECEDE resulta también muy útil y aplicable para mejorar los hábitos (emocionales, comunicacionales, sociales, educativos, salubristas) de profesionales de la salud. Por ello sugiero, con todo el cariño del mundo y con todo el entusiasmo del que soy capaz, la realización periódica de unos cuantos selfies conductuales (autorretratos, autodiagnósticos), que garanticen la calidad y la excelencia del trabajo realizado, en el ámbito profesional y, desde luego también, en el ámbito personal y doméstico. Finalmente, me gustaría señalar que otra de las grandes aplicaciones del modelo PRECEDE en el ámbito de la, ahora tan nombrada y valorada, salud pública (mejor tarde que nunca) es la relacionada con la evaluación de intervenciones; pues permite una Foto Pre y una Foto Post muy adecuadas para identificar los efectos de las acciones e intervenciones que se vayan llevando a cabo. Sea en la prevención de la expansión del coronavirus; sea en la promoción de una alimentación saludable, o en la potenciación de relaciones sociales empáticas y solidarias. Que ustedes lo disfruten….

 

6 párrafos, 6 regalos

  1. PRECEDE y Atención Farmacéutica

https://www.farmaceuticoscomunitarios.org/es/journal-article/aplicacion-del-modelo-precede-farmacia

2. PRECEDE y Sanidad Penitenciaria

http://www.sanipe.es/OJS/index.php/RESP/article/view/195/431

3. PRECEDE y Diabetes

https://www.revclinesp.es/es-eficacia-del-modelo-precede-educacion-articulo-S0014256509718168

4. Sugiero búsqueda en Google Académico: “Modelo PRECEDE Bimbela” (y perdonen la autocita):

https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=Modelo+PRECEDE+Bimbela&btnG=

5. Aplicación del modelo PRECEDE en la prevención del VIH/SIDA. Revista Matronas Profesión.

https://www.federacion-matronas.org/revista/wp-content/uploads/2018/01/vol2n3pag4-9.pdf

(Pese a lo que ponen los títulos de crédito, mi Doctorado es en Psicología, no en Medicina, conste en acta.)

  1. Propuesta de formato facilitador para la Foto Diagnóstica (Un problema bien planteado…).

 

Aquí se acaban estas crónicas sentimentales del coronavirus. Ha sido un placer y un honor.

Hasta pronto. ¡Muy feliz verano!

PD: Y hablando de fotos, un selfie para la despedida. Es de las pocas imágenes que se conservan del famoso confinamiento de 2020.

 

 

Fuente: Amaneciendo en sábado. En “El Blog de Bimbela”.

 

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