¿Puede la Evaluación de Impacto en Salud contribuir a anticipar y modular los efectos potenciales de las medidas contra el coronavirus?

RESEÑA

Por: Alberto Fernández Ajuria

El Artículo 35 de la Ley de Salud Pública en su referencia a la evaluación del impacto en salud (EIS), en su apartado 1 menciona que las Administraciones públicas deberán someter a evaluación del impacto en salud, las normas, planes, programas y proyectos que seleccionen por tener un impacto significativo en la salud, en los términos previstos en esta ley.

En su punto 2. explica que la evaluación de impacto en salud es la combinación de procedimientos, métodos y herramientas con los que puede ser analizada una norma, plan, programa o proyecto, en relación a sus potenciales efectos en la salud de la población y acerca de la distribución de los mismos.

Continúa en su punto 3º indicando que la evaluación de impacto en salud deberá prever los efectos directos e indirectos de las políticas sanitarias y no sanitarias sobre la salud de la población y las desigualdades sociales en salud con el objetivo de la mejora de las actuaciones.

La declaración del estado de alarma es una declaración extraordinaria y compleja que probablemente hace impracticable la aplicación de los procedimientos requeridos para aplicar la EIS. Desde diferentes ministerios e instancias se han desarrollado diferentes políticas que pretenden abordar diferentes determinantes del bienestar, la salud y la seguridad de la población. Poniendo en evidencia que la salud es tanto el resultado de un conjunto de intervenciones, no sólo sanitarias, sino también del conjunto de otros departamentos: hacienda, trabajo, economía, transporte, educación,… y a la vez es el requisito para que el conjunto de estas políticas y sus objetivos puedan alcanzarse.

Ahora nos enfrentamos a nuevas intervenciones para tener un retorno a “otra normalidad”. Este paso es deseable que sea ordenado y eficiente, con el mayor grado de equidad posible en cuanto a los efectos adversos que pueden afectar a diferentes grupos poblacionales. Será precisa una excelente comunicación y justificación de las medidas que se vayan tomando, para mantener el modélico comportamiento que está mostrando la sociedad. Del mismo modo, las medidas han de estar justificadas y acordadas al menos en términos básicos con los actores implicados y/o afectados.

Los desarrollos técnicos de cómo realizar la EIS con perspectiva de equidad, ofrecen herramientas rápidas para considerar los posibles impactos de las políticas, programas o intervenciones que se vayan a desarrollar. Son herramientas que permiten sistematizar los efectos de dichos impactos, identificar tanto los positivos como los negativos, para poder optimizar los primeros y aplacar o eliminar los segundos. Y permiten hacerlo considerando los efectos en diferentes determinantes de la salud y en subgrupos de población con diferentes niveles de vulnerabilidad, según edad, sexo, posición social, empleo, nivel educativo, etnia, lugar de residencia, tipos de vivienda…etc.

Es cierto que para realizar una completa evaluación de los posibles impactos de las medidas que se adopten, tenemos un dificultad derivada de la ausencia casi completa de evidencias. Será preciso recabar las recientes experiencias en los países que nos preceden en la epidemia, y/o extrapolar con las cautelas precisas de situaciones similares. Es también una oportunidad para ir generando evidencias de la experiencia que ya se está acumulandose sobre los efectos en salud y en la equidad en salud de las medidas de confinamiento.

Creo que utilizar estas herramientas puede ayudar a tomar decisiones mejor ajustadas a las circunstancias que condicionan la vida de las personas. Tras las medidas de confinamiento han surgido preguntas de cómo está afectando a la población según su edad, por ejemplo, la preocupación por la infancia; que puede ser extensible a otros grupos de edad. También la preocupación por el abordaje de los casos de violencia de género, la situación de las personas en situación de pobreza (que se va a incrementar), las que viven en condiciones de habitabilidad deficiente,… En las próximas fechas seguro que surgen nuevos retos para diseñar las etapas de desescalamiento. Los procedimientos de EIS nos pueden ayudar a transitar de manera más ordenada a una nueva realidad. Realidad que va a requerir revisar la situación de los determinantes de la salud y el modo en el que éstos van a condicionar el bienestar y la salud de la población y su grado de desigualdad.

Aunque no tengamos una gran experiencia acumulada sobre la utilidad de la EIS, en gran parte por la falta de desarrollo del a Ley de Salud Pública, utilicemos la disponible para contribuir a mejorar las intervenciones que se vayan planteando.

Algunos ejemplos de materiales para EIS rápidas:

Tomado de:

elaborado por Ana Rivadeneyra.

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