Vacunaciones en tiempos de coronavirus

RESEÑA

Por: David Moreno Pérez*

 

Desde la activación del estado de alarma en España por la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, la vida ha cambiado en todos los sentidos y se ha tenido que hacer una adaptación de nuestra forma de trabajar en todos los sectores, incluida la sanidad. Una de las premisas es la de llevar al mínimo el contacto de los pacientes con el sistema sanitario, para evitar los posibles contagios al salir del domicilio.

Se están anulando y posponiendo todas aquellas actividades cuya demora no suponga un riesgo, al menos significativo, para los pacientes.

Una de ellas es la referente a las vacunaciones. Pero hay que hacer una diferenciación entre aquellas que prácticamente no deben posponerse, y aquellas que permiten una demora durante un periodo de tiempo corto (semanas) o incluso algo más largo (meses). En algunas ocasiones es la edad (es el caso de los lactantes, o incluso de aquellos que aun no han nacido) o la situación basal del paciente (enfermedades debilitantes) las que marcan esta prioridad, ya que la no vacunación puede dejarles en riesgo de enfermar de forma significativa por estas infecciones prevenibles por vacunas.

Es cierto que actualmente la disminución del contacto interpersonal contribuye a un descenso de las posibilidades de contagio de infecciones entre personas, pero no lo anula, y volverá a aumentar en cuanto se comience el desconfinamiento. Estas vacunaciones, no deben demorarse, ya que cuanto más se demore, mayor será el riesgo que estemos asumiendo.

Así, tanto el Ministerio de Sanidad, a través de la Comisión de Salud Pública, como las Consejerías de Salud de todas las Autonomías, incluida la de Andalucía, han remitido unas recomendaciones universales al respecto, que pasamos a detallar y comentar.

Deben acudir a su centro de salud a vacunarse:

  1. Niños. Aquellas vacunas que se administran en los lactantes durante los primeros 15 meses de vida:
    • A los 2 meses, 4 meses y 11 meses de edad, se administran las vacunas hexavalentes (protegen frente a 6 enfermedades infecciosas: difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo b, hepatitis B), neumococo, meningococo C. De estas, hay tres que protegen frente a meningitis bacteriana, como son neumococo, meningococo C y Haemophilus influenzae, y que no deben demorarse. Su administración se distribuye así:
      • 2 meses: hexavalente, neumococo
      • 4 meses: hexavalente, neumococo, meningococo C
      • 11 meses: hexavalente, neumococo
    • A los 12 meses de edad, se administra una dosis de vacuna triple vírica (protege frente a 3 enfermedades infecciosas: sarampión, rubeola y parotiditis) y una dosis de vacuna del meningococo ACWY (en Andalucía; en la mayoría de comunidades se administra la del meningococo C). Es importante la protección frente al sarampión a partir de los 12 meses, ya que aún sigue circulando sarampión en España, así como frente a la meningitis por estos serogrupos debido al auge de la circulación en España de los meningococos W e Y. Tampoco deben demorarse, como mucho unas semanas.
    • A los 15 meses: la vacuna de la varicela.
    • Otras vacunas en menores de 15 meses: en principio, otras vacunas recomendadas por los profesionales avalados por recomendaciones de sociedades científicas podrían ser administradas, si las condiciones de los puntos de vacunación lo admiten y no hay restricciones especialmente amplias por motivos profesionales.
  1. Hay dos vacunas que se administran durante el embarazo:
    • Tosferina: se recomienda su administración en la semana 27 o 28 de la gestación. Esta vacuna fundamentalmente tiene su razón de ser para proteger al recién nacido durante las primeras semanas de vida, ya que la tosferina puede ser grave a esta edad, y las primeras dosis en el niño se aplican a los 2 y 4 meses. Por tanto, hay un periodo de tiempo de desprotección que tenemos que cubrirlo con los anticuerpos (defensas) que fabrica la madre cuando se vacuna durante el embarazo. ¿Se puede posponer unas semanas? Si, pero no es recomendable, porque se asumiría el riesgo de que si el niño nace de forma prematura (por ejemplo, semana 32 a 35) no daría tiempo a que le pasen esos anticuerpos y nacería desprotegido.
    • Gripe: actualmente no estamos en campaña de vacunación antigripal (comienza a finales de octubre), por lo que ahora no es necesaria su aplicación.
  1. Pacientes de riesgo, de cualquier edad. La vacunación en poblaciones con riesgo elevado, especialmente personas en tratamiento con eculizumab y trasplantados. Por ejemplo, en el caso de pacientes con eculizumab es fundamental la vacunación correcta frente a meningococo B y ACWY. En otros pacientes (otras situaciones de inmunodepresión, enfermedades crónicas, etc), el riesgo particular de cada uno debe ser valorado por los profesionales responsables. Siempre se valorará el riesgo-beneficio de acudir al centro sanitario específico priorizando las medidas de aislamiento físico.
  1. Personas de cualquier edad, que precisen vacunación por brotes epidémicos y posexposición no demorable. Por ejemplo, si hay un caso de meningitis meningocócica, se actuará en los contactos domiciliarios como siempre y guiados por las autoridades de Salud Pública.

Las vacunas se administrarán siempre que los centros de vacunación tengan capacidad y puedan cumplir con las medidas de seguridad oportunas. Para asegurarse de ello, las personas contactaran por teléfono con su centro de salud o centro asistencial para solicitar cita y, de esta manera, mantener el distanciamiento físico recomendado.

El resto de vacunaciones, tanto en niños, adolescentes, adultos y mayores, se están posponiendo para cuando vuelva la actividad normal, ya que se considera que el riesgo de infección por coronavirus por salir del domicilio supera al riesgo que supone retrasar estas vacunaciones durante unos meses. Sin duda, pasada la época de desconfinamiento y recuperada la actividad habitual, supondrá un esfuerzo adicional por parte de todos, instituciones, profesionales y población, recuperar todas estas dosis de vacunas atrasadas, pero será una piedra relativamente fácil de sortear con la colaboración de todos.

 

* David Moreno Pérez es director del Plan Estratégico de Vacunaciones de Andalucía


 

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