Más de 320 participantes han recibido ya esta formación que incorpora la perspectiva de género a la práctica asistencial
La Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), entidad dependiente de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha iniciado junto a la Universidad de Granada (UGR) la 19ª edición del Diploma en Género y Salud. Esta titulación es una formación especializada que cuenta con el reconocimiento de la universidad granadina como título propio y que se desarrolla en colaboración con su Instituto de Estudios Universitarios de las Mujeres y del Género. El alumnado de esta edición se compone de 25 participantes del ámbito andaluz y nacional, que se suman a las más de 320 personas que han recibido esta formación.
La continuidad de este programa formativo refleja una trayectoria consolidada en un ámbito de especial relevancia para la salud pública: la incorporación del enfoque de género a la práctica asistencial, la investigación y la planificación de las intervenciones sanitarias. El diploma ofrece herramientas para identificar desigualdades, interpretar sus causas y promover actuaciones que tengan en cuenta las diferentes realidades y necesidades de la población.
El inicio del curso ha contado con la conferencia inaugural del Dr. Héctor Bueno Zamora, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares y Área de Investigación Cardiovascular, (Hospital Universitario 12 de octubre). El Dr. Bueno ha señalado que “tanto la salud como la atención cardiovascular han estado condicionadas por sesgos de género, desde la información a la población hasta la investigación básica, clínica y farmacológica, pasando por la docencia y la práctica clínica”. “Es necesario preguntarse cuáles son esos sesgos, por qué ocurren y qué implicaciones tienen”, ha puntualizado el doctor.
Una formación para trasladar el conocimiento a la práctica
El diploma está dirigido a profesionales de la salud y de las ciencias sociales, así como a personas que trabajan en los ámbitos de la atención y la gestión sanitaria y social, los organismos de igualdad, las organizaciones de la sociedad civil, la docencia y la investigación universitaria. Su objetivo es que quienes participan adquieran competencias para analizar la salud y sus determinantes desde una perspectiva de género, así como para diseñar y evaluar intervenciones sensibles a estas desigualdades.
Con una carga lectiva de 750 horas, equivalentes a 30 créditos ECTS, el programa se imparte íntegramente en modalidad virtual y se organiza en diez módulos. Los contenidos recorren los principales fundamentos teóricos del enfoque de género aplicado a la salud y su relación con las desigualdades sociales, la investigación y la atención sanitaria.
La formación profundiza, además, en ámbitos concretos como los cuidados y la dependencia, la salud laboral, la salud sexual y reproductiva y el abordaje de la violencia de género desde los servicios sanitarios. El itinerario se completa con la elaboración de un proyecto individual que permite aplicar los conocimientos y las herramientas adquiridas a situaciones relacionadas con el trabajo en salud.
Una trayectoria consolidada en género y salud
La colaboración entre la EASP y la UGR permite reunir experiencia en salud pública y conocimiento académico especializado en estudios de las mujeres y del género. La celebración de esta decimonovena edición da continuidad a una propuesta formativa centrada en trasladar ese conocimiento a los entornos profesionales y favorecer su aplicación en la asistencia, la investigación y la toma de decisiones.
En este sentido, la perspectiva de género no se plantea como un elemento aislado, sino como una herramienta de análisis que ayuda a reconocer cómo los roles, los estereotipos y las condiciones sociales pueden influir tanto en los procesos de salud y enfermedad como en la atención que reciben las personas.
Con esta nueva edición, ambas instituciones mantienen su compromiso con una formación especializada que contribuya a mejorar la calidad de las intervenciones sanitarias, reducir las desigualdades y avanzar hacia un sistema de salud más equitativo, capaz de responder a las necesidades de toda la población.


