
Objetivo
Analizar los argumentos para dudar o rechazar cualquiera de las vacunas contra la COVID-19 y cómo estos discursos han podido modificarse tras la experiencia de la pandemia.
Método
Se desarrolló un estudio cualitativo exploratorio-descriptivo durante 2021-2022, con cuatro entrevistas semiestructuradas y tres grupos focales mediante muestreo teórico a personas reticentes a las vacunas contra la COVID-19 en la provincia de Granada (España). Se realizó un análisis temático y se construyó una tipología de perfiles de reticentes.
Resultados
Los discursos sobre el origen del virus oscilaron entre interpretaciones moderadas y narrativas conspirativas, mientras que la enfermedad se percibió como leve o amplificada mediáticamente. La sobreabundancia de información impulsó la búsqueda de fuentes alternativas y un empirismo basado en la experiencia personal. Los argumentos reticentes se articularon en dos ejes: científico-salubrista (dudas sobre la protección, la rapidez de aprobación, los componentes y los efectos adversos) y ético-político (autonomía corporal, estigma, obligatoriedad implícita y polarización). Se identificaron cuatro perfiles: empoderado, infoxicado, paralizado y resistente. Estos perfiles integran distintos grados de agencia, incertidumbre y desconfianza hacia las instituciones científicas y gubernamentales.
Conclusiones
La «neorreticencia» que ha surgido en torno a las vacunas contra la COVID-19 presenta rasgos diferenciados respecto a la reticencia «clásica», e incorpora un componente político que debilita la confianza en las instituciones sanitarias y en las políticas de salud pública. Se requieren estrategias no coercitivas, adaptadas a los distintos perfiles, con una comunicación pública transparente que incorpore instrumentos de colaboración científica y comunitaria para anticipar futuras crisis sanitarias.


