Seguimos ampliando las Emes preventivas.

Tras nuestra última ampliación, el pasado 10 de noviembre, seguimos ampliando las Emes preventivas. Ahora, con una preciosa palabra que ha caído en un cierto desuso y que nos encanta. La M de MORADA; con un subtítulo claro y concreto: Me quedo en casa si me indican cuarentena o aislamiento. Con nuestro agradecimiento al Dr. Joan Caylà, epidemiólogo y amigo, que nos puso sobre la pista y nos asesoró en los detalles.

Con un elegante y vistoso diseño de nuestra compañera Giulia Fernández Avagliano, que ha incorporado en el círculo central un verbo clave para una prevención eficaz («SUMAR») que sustituye al conjunto de copulativas (y) que ya empezaba a resultar estéticamente excesivo.

Por otro lado, nos complace animar a los lectores y a las lectoras a encontrar una octava M que nos está resultando muy escurridiza. Y es la que tiene que ver con la Ventilación; ese factor tan importante a la hora de evitar contagios. Estaremos encantados en actualizar nuestro gráfico con esa ansiada octava M.

El reto está servido.

Feliz sábado ¡¡

José Luis Bimbela Pedrola.

Hoy, utilizando la primera personal del plural, en homenaje a todas y todos las/los colegas de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) que tanto están entregándose, en cuerpo y alma, para plantar cara a esta pandemia. Por ejemplo, con el magnífico blog Comprender el COVID-19 desde una perspectiva de salud pública, donde publiqué la entrada que hoy acabo de reproducir: https://www.easp.es/web/coronavirusysaludpublica/

8 de DICIEMBRE: DÍA MUNDIAL FRENTE A LA COVID

Día Mundial frente a la Covid

Hoy se cumple un año de la detección del primer caso y me parece una buena fecha para conmemorarlo y dedicarlo a actualizar conocimientos, evaluar intervenciones, proponer mejoras y ayudar a extender los aprendizajes en ese área concreta a otros ámbitos

Dr. JOSÉ LUIS BIMBELA PEDROLA.

Publicado en IDEAL. Granada. Martes, 8 diciembre 2020.

Hoy, 8 de diciembre de 2020, se cumple un año de la detección del primer caso covid en el mundo. Y me parece una buena fecha para conmemorar el correspondiente Día Mundial. Lo confieso públicamente, soy fan de los días mundiales. El del sida (que recordamos el pasado día 1 en diciembre en estas mismas páginas con el artículo Día Mundial del Sida. Aprendizajes para la Covid); el de la Bondad (que nos permitió ofrecer una nueva dimensión de la prevención del suicidio, en la jornada virtual que celebramos el pasado 13 de noviembre en la Escuela Andaluza de Salud Pública de Granada). Y tantos y tantos más.

Dedicar un día mundial a un tema específico, sea relacionado con la salud física (diabetes), con la salud emocional (depresión), con la salud social (infancia), con la salud espiritual (suicidio), con la salud ética (derechos humanos), o con la salud estética (música), tiene muchas ventajas. Permite actualizar conocimientos, evaluar intervenciones y proponer mejoras. Además, ayuda a extender los aprendizajes en esa área concreta a otros ámbitos (¡hay tantos temas transversales que son vitales!).

La pandemia de la Covid-19 nos está enseñando muchas cosas. Y nos interesa mucho decidir que sí necesitamos aprenderlas. Nos ha enseñados que es fundamental ejercer la responsabilidad individual sin esperar pasivamente lo que ‘otros’ decidan (las cosas de palacio van despacio). Recuerdo las curiosas conversaciones que, hace años, mantenía con algunos taxistas, que se asombraban cuando me ponía el cinturón de seguridad en la época en la que aún no era obligatorio para los viajeros. Mi respuesta era clara: «Sí, ya sé que no es obligatorio. Lo que ocurre es que amo mucho la vida y yo decido ponérmelo por mi propia seguridad». Con la pandemia del coronavirus he actuado de forma similar. Incluyendo, por supuesto, el uso de las mascarillas y el mantenimiento de las distancias físicas. Y he asumido las consecuencias dolorosas de esa decisión: algunas amistades rotas.

También nos ha enseñado esta pandemia que es imprescindible dar un sentido a lo que proponemos que haga otra persona (sea mi hijo cuando ejerzo de padre, sea el ciudadano cuando ejerzo de salubrista, o sea un alumno cuando ejerzo de docente). Es necesario argumentar un «¿para qué?» que facilite la comprensión de las medidas cívicas y sanitarias adecuadas, y la asunción de los cambios correspondientes. Y concretar los ¿cómos? indispensables para traducir la teoría en práctica eficaz.

Otro gran aprendizaje ha sido la necesidad de humildad a la hora de enfrentarse a una situación de la gravedad de la que ahora nos ocupa. Humildad para estar dispuesto a compartir, a crear juntos. Humildad que predispone a pedir perdón cuando sea necesario y a pedir cambios cuando sea oportuno. Humildad que sugiere y argumenta. Que propone y negocia. Humildad para preguntar (me) y para escuchar (me). Para compartir dudas y comprender miedos. Prefiero políticos, epidemiólogos, virólogos y salubristas humildes. Me los creo más. Confío más. Me ayudan a comprometerme más y a ser más solidario.

También hemos podido (¿y querido?) aprender que los cambios serán optimistas o no serán… útiles (para la salud y la felicidad de todos). Los miedos infundados, las quejas constantes, las críticas demoledoras, o la dramatización continua, no ayudan a construir ni a avanzar, no facilitan ni los cuidados ni los auto cuidados. Son pan (podrido) para hoy y hambre (física, emocional, social, ética y espiritual) para mañana ¿Optimismo? Sí, por supuesto. Ese optimismo inteligente, basado en los hallazgos de las neurociencias, que cambia el mundo a mejor y provoca un bienestar duradero.

Por fin hemos descubierto también que los derechos no son obligaciones. Y que yo puedo libremente decidir que no ejerzo alguno de mis derechos por el bien de los demás. Y que me siento satisfecho conmigo mismo por hacerlo así. Y me puedo mirar tranquilamente en el espejo porque me gusta lo que veo. Incluso me veo más guapo. Lo sabían nuestras abuelas (la cara es el espejo del alma) y lo leímos en la Biblia («El corazón alegre hermosea el rostro»). Sí, actuar éticamente se nota por dentro y se nota por fuera. «Amar al prójimo como a uno mismo» (y amarlo y amarse mucho) es… ¡tan saludable!

Me gustaría proponer que el Día Mundial frente a la Covid tuviera su lazo. Y en concreto, un lazo blanco. Porque el blanco, como demostró Newton, es la suma de los colores. Y si algo nos ha enseñado también esta pandemia es la necesidad de sumar. Esfuerzos y saberes. Energías y entusiasmos. Derechos y deberes. Reflexiones y acciones. Lo individual y lo colectivo.

Además, el blanco es el color de la relajación, e inspira pureza, paz, inocencia y limpieza. Un color, por tanto, que puede resultarnos muy útil para promover la tranquilidad y la serenidad. Y el sosiego. Imprescindible cuando necesitamos tomar decisiones (individuales, grupales y colectivas) que sean sostenibles (local y globalmente) y sanadoras. Sin gritos. Sin aspavientos ni dramatizaciones. Sin insultos ni culpabilizaciones. Con responsabilidad. Con más silencios. Con calma y respeto. Con escucha y empatía. Con ese amor práctico que pasa a la acción y se convierte en hechos bondadosos y solidarios. Un reto maravilloso para salir vivos, sanos y más compasivos de esta pandemia. Vendrán más pandemias; y en nuestras manos (y en nuestras cabezas y corazones) está decidir qué haremos ante ellas. Y cómo lo haremos.

Y desde una Granada lluviosa y preciosa, una foto con el lazo blanco…

 

Además, sumo aquí el artículo citado, en relación con el Día Mundial del Sida, que ya anunciaba el «asunto covid»:

Día Mundial del Sida, aprendizajes para la Covid

Teniendo en cuenta que la Covid-19 se va a quedar con nosotros una buena temporada, propongo actualizar esos aprendizajes que fueron tan claves para detener el avance de la pandemia del vih/sida

Dr. JOSÉ LUIS BIMBELA PEDROLA.

IDEAL. Granada. Martes, 1 diciembre 2020

Hoy, 1 de diciembre, es el Dia Mundial de la Lucha contra el Sida. Y recordamos algunos hechos.

Jonathan Mann fue nombrado responsable del Programa del Sida de la Organización Mundial de la Salud en 1986. Era un gran epidemiólogo y un científico humilde. Gracias a su afirmación: «Habrá que aceptar que el comportamiento humano es mucho más complejo que cualquier virus», los gobiernos invirtieron en investigaciones que identificaban factores que influían en las conductas humanas, para conseguir cambios duraderos en hábitos instaurados en la ciudadanía.

Francisco Parras, médico del Hospital Gregorio Marañón, fue nombrado, en 1994, secretario del Plan Nacional del Sida del Ministerio de Sanidad. Y creó un comité asesor, en el que sorprendió la elevada presencia de psicólogos/as. Parras sabía que, para detener la propagación del vih/sida, era fundamental lograr cambios en comportamientos difíciles de modificar (sexualidad, consumo de drogas). No me lo han contado. Estaba allí, y tuve el honor de formar parte de ese comité.

Josep Torres, asesor de la OMS y presidente de la Fundación Antisida España (FASE), impulsó en 2001, con el apoyo del eminente epidemiólogo Manuel Carballo, una estrategia de formación innovadora bajo el título de ‘Curso de habilidades de relación de sanitarios con afectados VIH/SIDA: Entrenamiento en Counselling’. Formación que impartimos diez psicólogos/as, y en la que entrenábamos en habilidades emocionales y de comunicación a profesionales socio-sanitarios de toda España; para modificar conductas de las personas ya infectadas y de las que no lo estaban.

Ignasi Pons, sociólogo y profesor en la Universidad de Barcelona, dirigió mi tesis doctoral ‘Sociología del sida. Jóvenes y sexualidad en Andalucía’, en la que apliqué un modelo de diagnóstico conductual (el Modelo PRECEDE de L. W. Green) para identificar los factores que predisponían, facilitaban y reforzaban las prácticas sexuales más seguras frente al vih/sida entre los/as jóvenes (14-24 años). Lo investigamos preguntándoles las razones de lo qué hacían y de lo que no hacían. Además, logramos sumar en el tribunal disciplinas complementarias en Ciencias del Comportamiento: psicología, antropología, sociología, y medicina (salud pública y epidemiología).

Ramón Bayés, doctor en Psicología y maestro de generaciones de psicólogos/as, evidenció en su libro ‘Sida y Psicología’ que cuanto más igual a ti es el que te pregunta más fiable es la respuesta. Gracias a este hallazgo, mejoramos nuestra forma de trabajar con jóvenes; y consolidamos la estrategia de «educación entre iguales» que ha acabado siendo clave en muchas patologías crónicas a través de las escuelas de pacientes.

Han pasado dos décadas y hemos olvidado casi todo lo aprendido. Es más, la soberbia (y el extendidísimo efecto Dunning-Kruger sobrevalorándonos) nos está llevando a un fracaso colectivo estrepitoso frente a la pandemia del coronavirus. Con llamativos ejemplos: en una reciente entrevista radiofónica a un genetista, además de preguntarle sobre la vacuna frente al coronavirus (lo cual parece muy adecuado), se le preguntó sobre los ‘factores psicológicos’ que pueden influir en los rebrotes de la epidemia en España. El genetista soltó una retahíla de tópicos (muy poco científicos) que llegaron a desesperarme. El hombre no tenía ni idea de los factores que influyen de forma más relevante en el comportamiento humano, pero seguía hablado y hablando. Sin pudor y sin humildad.

Teniendo en cuenta que la Covid-19 se va a aquedar con nosotros una buena temporada, propongo actualizar esos aprendizajes que fueron tan claves para detener el avance de la pandemia del vih/sida. A ver si somos capaces (humildad mediante) de ponerlos en práctica.

En primer lugar; propongo que el coronavirus también tenga su Día Mundial; para que le dediquemos la atención que se merece (y que nos merecemos), y para que podamos ir evaluando nuestra respuesta a la pandemia. Así, podremos evitar ‘bajar la guardia’, como hemos hecho tras el primer confinamiento. La fecha que propongo es la del próximo 8 de diciembre, aniversario del primer caso detectado en China.

En segundo lugar; recordemos que, con la pandemia del VIH/SIDA, aprendimos que hacerse ‘la prueba del sida’ no prevenía la infección. Si las personas no cambiaban sus conductas seguían estando en riesgo de infectarse. Apliquémoslo a estos nuevos tiempos de pandemia. Y digámoslo claro: hacerse la PCR no previene la infección. Si no cambiamos nuestras conductas seguiremos estando en riesgo.

En tercer lugar; recuperemos las aportaciones de Mann (humildad); de Green (diagnóstico PRECEDE); de Carballo y Torres (counselling); de Pons (estudios cualitativos); y de Bayés (educación entre iguales). Y recuperemos aquellas disciplinas que tanto saben del comportamiento humano ‘práctico’, y que tan invisibilizadas han estado en esta pandemia: psicología social, antropología, sociología de la salud.

Finalmente, busquemos aliados. Para financiar investigaciones y acciones; para consolidar cambios y reconstrucciones. En lo físico y en lo emocional; en lo social y en lo económico. Y en lo ético y espiritual. Sumemos, por favor. Actuemos a favor de todos y contra nadie. Sumemos lo público y lo privado. Lo individual y lo colectivo. Lo presencial y lo virtual. Lo empresarial y lo sindical. Con humildad y honestidad. Solidariamente. Con entrega y entusiasmo. Con ilusión y optimismo. Con amor (el gran antídoto del miedo) y con autenticidad (basta de postureos y de egos desbocados). Y, desde luego, actuemos con valentía (clama al cielo la falta de autocrítica imperante en unos y en otras). Responsabilicémonos de nuestras acciones. Todos y cada uno de nosotros. Nos jugamos mucho. Y espero, de corazón, que no sea demasiado tarde….

 

 

 

 

 

 

 

 

 

APASIONANTE JORNADA SOBRE EL SUICIDIO

Finalmente pudimos cumplir un sueño. El pasado 13 de noviembre logramos celebrar la Jornada Virtual Síncrona sobre la Prevención del Suicidio. Con toda una institución, la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) implicada. Entregada en cuerpo y alma. Con sus conocimientos y sus entusiasmos. Con sus capacidades y sus ilusiones. Un equipo humano extraordinario. Una maravilla.

Con un plantel de ponentes sabios, lúcidos y comprometidos.  Que dieron lo mejor de sí mismos (y de sí mismas) en conferencias y talleres.  Con amor y honestidad. Con humildad y entrega. Y con unas autoridades que apoyaron, reforzaron y consolidaron, con dichos y con hechos. Otra maravilla.

Con más de 1.500 personas inscritas, provenientes de Andalucía, de España y de numerosos países de habla hispana. Que participaron en vivo y en directo. Preguntando y opinando. Sumando aportaciones y agradeciendo actos. Una tercera maravilla.

Y ahora, una semana después de esa apasionante Jornada, es un placer enorme, regalaros lo que allí ocurrió. Las ponencias de la mañana, los talleres de la tarde y las conferencias de cierre. Además, para que podáis hacer un seguimiento cómodo, el programa detallado de la misma.

Jornada Prevención Suicidio – EASP 2020 PROGRAMA

Pleno de la mañana: https://www.youtube.com/watch?v=Tahuza77xsQ&feature=youtu.be

Taller 1: https://www.youtube.com/watch?v=0Qlhrg1xrNw&feature=youtu.be

Taller 2: https://www.youtube.com/watch?v=n2mDlma36DY&feature=youtu.be

Taller 3: https://www.youtube.com/watch?v=0TZOO-jgU7o&feature=youtu.be

Taller 4: https://www.youtube.com/watch?v=5iKdfPi_hxc&feature=youtu.be

Taller 5: https://www.youtube.com/watch?v=CvqORxdfkzg&feature=youtu.be

Taller 6: https://www.youtube.com/watch?v=lC_Hy1I7wk8&feature=youtu.be

Pleno de la tarde: https://www.youtube.com/watch?v=kCPRdEhuTwA&feature=youtu.be

ABRAZO ENORME (CORAZÓN CON CORAZÓN) DESDE GRANADA

José Luis Bimbela Pedrola

 

 

 

 

 

Ampliamos a 6 las M PREVENTIVAS. Y mantenemos las copulativas, claro

Ahora, a la vista de la creciente “evidencia significativa” respecto al papel de los aerosoles en la trasmisión del coronavirus, actualizamos nuestro vistoso gráfico de las M preventivas, con una sexta M.

La M de… MUTISMO.

 

Recomendamos por tanto, como ya se está haciendo en algunos transportes públicos de Cataluña, que cuando estemos en público (y aún más en lugares cerrados, por supuesto) no hablemos en voz alta, no gritemos, no cantemos…

¡¡ Qué maravilla, por cierto, recuperar cierta dosis de SILENCIO !!

José Luis Bimbela Pedrola

PD:  Muchas gracias, Giulia, por tu preciso y precioso diseño. Me encanta.

JORNADA VIRTUAL PREVENCIÓN SUICIDIO

Queridas/os colegas,

Por fin puedo anunciaros fecha definitiva para la Jornada sobre la Prevención del SUICIDIO que tuvimos que posponer por la pandemia, y que celebraremos el próximo día 13 de noviembre en la Escuela Andaluza de Salud Pública:

JORNADA VIRTUAL PREVENCION DEL SUICIDIO,  VIERNES 13 NOVIEMBRE

Con Conferencias y Talleres «en vivo y en directo».

Con innovadores enfoques sobre las distintas dimensiones del tema: biológica, psicológica,  social, espiritual y ética.

Con propuestas de intervención concretas y realistas.

GRATUITAS y CON Inscripción (para escoger talleres)

Aquí tenéis el enlace para ver el programa detallado y para realizar la inscripción: https://www.easp.es/prevencion-suicidio/

¡¡¡¡¡ Os esperamos !!!!!

Un cálido abrazo (corazón con corazón) desde Granada

José Luis Bimbela Pedrola

PRIMICIA ESPIRITUAL…

Me complace muchísimo dar esta primicia:

Este año 2020, el curso PROMOCIÓN DE LA SALUD ESPIRITUAL, que celebramos en la Escuela Andaluza de Salud Pública los días 16-17-18 de noviembre…

 ¡¡ Será VIRTUAL !!

Sin presencia física del alumnado. Y CON LA PRESENCIA FÍSICA (Y ENTUSIASTA) DE LOS 2 PONENTES (Mariola Bernal y yo mismo).

Dadas las características del formato Zoom; y para que el curso sea tan (o más) participativo que en su versión presencial, la asistencia estará limitada a 23 alumnas/os.

Mantenemos las 20 horas y los horarios de Mañana (10,00-15,00) y tarde (16,00-18,30).

Os esperamos muy ilusionados con este nuevo reto, que nos ha obligado a repensar contenidos y metodologías; para que el curso sea aún mejor y más facilitador del aprendizaje.

Información más detallada e inscripciones en:

https://www.easp.es/cursos/?idCurso=560P01NA20

CON UN ABRAZO ENORME LLENO DE ENTUSIASMO Y ENERGÍA

José Luis Bimbela Pedrola

 

LAS EMES PREVIENEN. Y LAS COPULATIVAS, TAMBIÉN

 Visto como está el panorama “pandémico”; y visto el éxito (WhatsApps recibidos) de la entrada del pasado 17 de julio “Anocheciendo en Granada” sobre el modelo Diagnóstico PRECEDE, propongo a las lectoras y a los lectores de este Blog, un estimulante (y URGENTE) ejercicio para intentar parar esta insoportable espiral de contagios.

Realizar los diagnósticos conductuales de las 5 Conductas Preventivas fundamentales para frenar los contagios de COVID, en los individuos y grupos poblacionales que se consideren prioritarios.

5 eMes que equivalen a las 5 Conductas preventivas fundamentales.

Además, son conductas sumatorias. Es decir; hay que practicar, de forma persistente, las 5 para prevenir el contagio. Una vez más, frente a la trampa de la disyuntiva (mascarilla, o metros, o manos limpias, o…) decidamos, por favor, ejercer EL PODER DE LA COPULATIVA (Y):

MASCARILLA, Y… METROS, Y… MANOS, Y… MÓVIL, Y… MIRAR.

Y ahora concreto las conductas, formulándolas con un verbo en infinitivo, para que podamos hacer buenos diagnósticos PRECEDE:

1 MASCARILLA: Usar adecuadamente la mascarilla (poner, mantener, sacar, guardar)

Y

2 METROS: Mantener la distancia física adecuada (2 metros)

Y

3 MANOS: Limpiarse adecuadamente las manos (método, frecuencia, situaciones clave)

Y

4 MÓVIL: Limpiar adecuadamente el móvil (método, frecuencia, situaciones clave)

Y

5 MIRAR Sí, tocar no: No tocarse la cara con las manos

Y digo más:

. Aprendimos con la pandemia del VIH/SIDA que hacerse “la prueba del sida” no prevenía la infección. Si yo no cambiaba mis conductas seguía estando en riesgo. Hacerse la PCR no previene la infección. Si no cambio mis conductas (mis 5 Ms) sigo estando en riesgo.

. Para los detalles prácticos de la aplicación del diagnóstico PRECEDE (las FOTOS diagnósticas) remito a las/os lectoras/es a la citada entrada del 17 de julio, donde encontrarán marcos conceptuales, bibliografía, ejemplos concretos, y el FORMATO propuesto para un diagnóstico ágil y facilitador de la intervención.

. Sugiero, para ir entrenando el uso del modelo, empezar por los selfies (auto diagnósticos): 5 selfies 5 (1 por cada conducta clave) para identificar los factores que predisponen (motivan), facilitan, y refuerzan las propias conductas preventivas.

. Reitero el tema de la copulativa (la Y). No es suficiente con hacer adecuadamente alguna de esas 5 conductas. Hay que hacerlas TODAS (las 5) adecuadamente. Sigo detectando la dificultad que un buen número de “personas relevantes con influencia social importante” siguen teniendo para sumar Ms.

Y, para acabar, un regalo recién publicado:

MIS ENCUENTROS CON JOSÉ TORRES

Con un abrazo enorme y esperanzado (PRECEDE mediante) desde Granada

José Luis Bimbela Pedrola

 

Más REGALOS: JORNADA VIRTUAL DOLOR «Humanizando las tecnologías»

Queridas/os colegas

Este año la Escuela Andaluza de Salud Pública está lanzada…

Aquí tenéis un nuevo REGALO:

JORNADA VIRTUAL sobre el DOLOR «Humanizando las tecnologías«, el VIERNES 9 de OCTUBRE. 

Con Conferencias y Talleres «en vivo y en directo».

Con aportaciones innovadoras sobre las tecnologías humanas y las tecnologías instrumentales.

Y con un cierre sobre «Ética práctica y dolor» imprescindible.

GRATUITAS y CON Inscripción (para escoger talleres)

Aquí está el enlace para ver el programa detallado y para inscribirse en la Jornada: https://www.easp.es/project/jornada-dolor-2020/

¡¡¡ Os esperamos !!!

Abrazo enorme. ES Un GRAN placer compartir esta PRIMICIA con vosotras/os

JL Bimbela Pedrola

SALUD POST COVID: RETO OLÍMPICO

Visto lo visto, acabo de escribir un artículo URGENTE que os transcribo aquí, con algunos énfasis (espacios, puntos suspensivos, negritas, letras en rojo, y en azul) que no permite la versión publicada en la prensa. Intento, con este breve escrito, poner mi granito de arena para detener esta segunda ola de contagios. Confieso que, también, es una manera de intentar salir del pozo de tristeza que me provoca comprobar, cada día, la falta de consistencia y mantenimiento de las 4 conductas preventivas fundamentales.

En 1992 vivía en mi ciudad natal, Barcelona, y pude disfrutar de los Juegos Olímpicos. Para ser exactos, sería mejor decir que pude disfrutar del “ambiente” que rodeó los JJOO, pues no acudí al Estadio hasta unas semanas después, cuando se celebraron los Juegos Paralímpicos (que realmente me impresionaron muchísimo). Y ese “ambiente” al que me refiero, es sobre el que me gustaría reflexionar visto el ambiente del verano 2020, el verano de la pandemia.

Desde que Barcelona fue escogida, en 1986, sede de los JJOO la ciudad se instaló en el entusiasmo, y en una suerte de “optimismo inteligente” (que hace y que actúa para que los sueños y los deseos se cumplan) imparables. El reto era enorme: hacer los mejores JJOO de la Era Moderna. La ciudadanía se movilizó. La propia organización de los juegos se vio desbordada por el gran número de personas que se presentaron como voluntarias. De hecho, todos éramos voluntarios de la causa (oficial o extraoficialmente), y nos sentíamos felices cuando podíamos ayudar a algún turista despistado para que encontrase su hotel, un restaurante interesante o una calle escondida. Las instituciones (todas) decidieron entenderse y se entendieron. Y remaron en la misma dirección. La sociedad civil, también. Fueron seis años (repito: seis años) creando, construyendo, sumando, creciendo… gozando por el reto asumido, la decisión tomada y las conductas (individuales, grupales y comunitarias) realizadas. Y ese entusiasmo sostenido, esa entrega a la causa que nos unía provocó “milagros” inesperados en la salud física, emocional, social y ética de la ciudadanía. En todos los barrios, en todos los estamentos de la sociedad, en todas las franjas de edad. Es más, el tiempo pasado nos da pistas de aspectos que ahora mejoraríamos para evitar algunas de las consecuencias menos positivas que tuvieron los JJOO en Barcelona: encarecimiento de la vivienda, deslumbramiento excesivo ante los beneficios económicos del turismo, etc. Gozamos, aprendimos y logramos el reto.

 

 Y ahora, en pleno verano COVID…  ¿Cómo lograr que todos y todas asumamos el colosal reto común de salir sanos y vivos de esta pandemia?

 Un reto, desde luego, muchísimo más transcendental que el de los JJOO

 ¿Cómo lograremos, pues, entusiasmarnos hasta el punto de que las 4 conductas saludables fundamentales (ponernos bien la mascarilla, mantener la distancia física, limpiarnos bien las manos y las extensiones de las mismas (móviles), no tocarnos la cara) sean algo gozoso y motivador, teniendo en cuenta el reto asumido y lo que nos jugamos individual y colectivamente?

 ¿Seremos capaces de disfrutar de este fabuloso reto?

 ¿Seremos capaces de aplicar nuestra gran creatividad no a buscar formas de saltarnos las medidas de protección (de todos/as) sino a encontrar alterativas que palíen las consecuencias físicas, emocionales, sociales y económicas de la propia pandemia y de las medidas necesarias para detener su expansión?

Aquí van algunas propuestas. De prójimo a prójimo.

Disfrutemos, por favor, de cada acto de autocuidado y de cuidado de los demás.

Valoremos, sinceramente, cada logro en cada una de las situaciones de mayor riesgo (reunión familiar, salida nocturna…).

Sintámonos felices por cada paso que hagamos para lograr el objetivo (mantenernos sanos y vivos).

 Hemos estado aplaudiendo muchas tardes a los profesionales socio-sanitarios de este país por su memorable entrega. Ganémonos también ese aplauso. Aplaudámonos, pues, también nosotros y nosotras al finalizar el día. En la intimidad de nuestra casa primero (para irnos entrenando y perder el miedo) y en la exterioridad de los balcones después para reforzarnos y mantenernos motivados. Eso sí, con la mascarilla bien puesta, manteniendo la distancia, con las manos (y el móvil) limpios, y sin tocarnos la cara.

Centrémonos en cada hoy. Generemos y contagiemos entusiasmo e ilusión en cada acto, en cada pensamiento, en cada comentario ¿Es posible? Sí, si así lo decidimos cada uno de nosotros/as. El reto es enorme, gigantesco, titánico. Es un reto más que olímpico. Es un reto…. Total.

Un abrazo enorme (lleno de entusiasmo y esperanza) desde Granada

José Luis Bimbela Pedrola

PD1: Desde mañana mismo, sábado 22 de agosto de 2020 (ya sabéis que el sábado es mi día preferido de la semana): Voy a salir CADA DÍA al balcón a las 20h. para aplaudirme (si cada uno de esos días me lo he ganado con mis conductas saludables).

 ¡¡Os animo a sumaros a este aplauso “comprometedor”, a este «auto refuerzo práctico», y a contagiar esa conducta por las redes sociales!!

PD2: Os paso la versión publicada hoy viernes en la prensa de Granada (IDEAL): Salud post Covid. Reto Olímpico. IDEAL. 21 de agosto de 2020. JL Bimbela