AMANECIENDO EN SÁBADO 10

Hoy, sábado 13 de junio, escribo sobre LA BONDAD

Richard Davidson, doctor en Neuropsicología e investigador en neurociencia afectiva, lo comentó con humildad en 2017, en una entrevista ya mítica en La Vanguardia: “La bondad está en el cerebro y se puede entrenar”. Algunos ya intuíamos algo de eso después de haber revisado la obra (y la vida) del filósofo Alexandre Jollien, que afirma: “la suprema inteligencia se llama bondad”. Dar y darse. Entregar dones y talentos. Entregarse en cuerpo y alma. Como propone Viktor Frankl en su maravilloso “El hombre en busca de sentido”. El verano pasado en Barcelona, la psicooncóloga Ainhoa Videgain me contaba: “Cuando, en los últimos instantes de vida, pregunto a los pacientes ¿cómo te gustaría ser recordado? Todos hablan de aspectos positivos (buena persona, generoso, amable)”. Sonreí aliviado. Hay esperanza, pensé. Nadie quiere ser recordado como un malvado, como un desalmado. Como un… (añada la lectora el calificativo que prefiera).

Releo el primer párrafo y me percato de algo: me ha salido pelín etnocéntrico. Menos mal que, rápidamente, mi cerebro (a veces tan útil) me ha recordado que un día, paseando por Google Maps, localicé mi primer apellido Bimbéla (con tilde, eso sí) en… ¡¡Burkina Faso!! (a 3.531 Km de Granada). Y, entonces, puedo resituarme. Y buscar y evocar. Y volver a encontrar UBUNTU, esa filosofía sudafricana vinculada a la lealtad y a la solidaridad, que se concreta en ese término que proviene de las lenguas zulú y xhosa, y que puede traducirse como “soy porque nosotros somos”. Me gusta. Me gusta mucho. Y ya me quedo un poco más tranquilo. Un poco. Y entonces investigo sobre mi segundo apellido (¡Mamá, te quiero!) y la investigación me lleva más cerca, hasta Aragón. Concretamente hasta el municipio de Pedrola, en la provincia de Zaragoza. Que conste en acta.

Y en los nuevos tiempos post pandemia, sumar. Cooperar en lugar de competir. En mi caso el gran descubrimiento, práctico y vital, se produjo de forma fortuita jugando con mi hijo Marcel a las típicas paletas de playa. Nos encantaba enfrentarnos y luchar por la victoria. Ocurrió que, agotados ya, física y emocionalmente, por esa rivalidad tan evidente en algunas fases de la relación, decidimos probar un plan b: en lugar de ver quién ganaba a quién, íbamos a intentar sumar conjuntamente el máximo de golpes sin que la pelota cayese en la arena ¡Bendita decisión! Sencillo y revolucionario cambio. Nada fue igual en el juego (ni en la relación, ni en su vida, ni en mi vida) después de ese sorprendente e inesperado hallazgo. Y creo, sinceramente, que no exagero. Como dice Elvira Lindo: “Es una enseñanza de la madurez: lo sublime siempre es sencillo”.

 3 párrafos, 3 regalos:

  1. Un anuncio esperanzador: La próxima celebración en la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) de la Jornada Prevención Suicidio. Esa Jornada tan esperada y que tuvimos que posponer por la pandemia. Y vamos a celebrarla precisamente en el Día Mundial de la Bondad, viernes 13 de noviembre; para enfatizar que la bondad bien entendida (como la calidad y el cambio) empieza por uno/a mismo/a. En las próximas semanas, información más detallada en la página web de la EASP: www.easp.es

2. Un vídeo delicioso sobre la palabra (y la filosofía) UBUNTU:

https://www.youtube.com/watch?v=Rn1pW0Kc9Tg

  1. Un libro vivificante: “Elogio de la debilidad” de Alexandre Jollien

Un libro que habla de la parálisis cerebral y del entusiasmo por vivir. Con humor y con amor. Y que nos descubre a un filósofo y escritor lúcido y luchador. Y lleno de bondad.

Hasta el próximo sábado (en el que vamos a pasar a la práctica¡¡¡¡).

Muy feliz semana ¡¡¡¡

José Luis Bimbela Pedrola

Para la buena gente…

Para la gente buena…

Para Pau Donés, in memoriam

https://www.youtube.com/watch?v=xxhET61yB1A

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